PARTE 2: El multimillonario se hizo pasar por pobre y descubrió quién tenía un buen corazón

Alejandro revela su verdadera identidad y deja a todos sorprendidos

La recepción quedó completamente en silencio después de que Alejandro mirara al gerente y le ordenara:

—¡No diga quién soy!

Verónica observaba la escena sin entender nada. Minutos antes había humillado a Alejandro por su apariencia, convencida de que era un hombre pobre buscando trabajo. Ahora veía cómo el gerente de la empresa lo trataba con un respeto que nunca había mostrado frente a ningún visitante.

Camila también estaba sorprendida. Ella había sido la única persona que se acercó para ayudar a Alejandro cuando todos los demás permanecieron en silencio.

—¿Usted conoce a este hombre? —preguntó Verónica al gerente.

El gerente miró a Alejandro, esperando su autorización para responder.

Alejandro permaneció serio.

—Creo que ya he visto suficiente —dijo finalmente.

Verónica comenzó a ponerse nerviosa.

—¿Suficiente de qué?

Alejandro respiró profundamente y miró primero a Camila y después a Verónica.

—Vine aquí porque necesitaba descubrir cómo esta empresa trata a las personas cuando creen que no tienen dinero, poder ni influencia.

La verdad que Verónica nunca imaginó

Verónica soltó una pequeña risa.

—¿Y quién se supone que es usted para evaluarnos?

El gerente ya no pudo guardar silencio.

—Verónica, debería mostrarle más respeto.

—¿Por qué? —respondió ella.

Alejandro entonces decidió terminar con el misterio.

—Porque esta empresa me pertenece.

Verónica quedó paralizada.

Camila abrió los ojos sorprendida.

—¿Usted es… el dueño? —preguntó.

—Sí —respondió Alejandro—. Soy el propietario de esta compañía.

El rostro de Verónica cambió inmediatamente.

—Señor Alejandro, yo no sabía quién era usted. Si hubiera sabido…

Alejandro la interrumpió.

—Ese es precisamente el problema. Usted cree que una persona merece respeto dependiendo de quién sea o cuánto dinero tenga.

Verónica bajó la mirada.

Alejandro había conseguido exactamente lo que buscaba. Al esconder su verdadera identidad, había descubierto cómo se comportaban sus empleados cuando pensaban que nadie importante los estaba observando.

La decisión de Alejandro sorprende a Camila

Alejandro se volvió hacia Camila.

—Y usted me ayudó sin saber quién era.

Camila respondió nerviosa:

—Solo hice lo que pensé que era correcto.

Alejandro sonrió.

—Eso vale más para mí que cualquier currículum.

Luego llamó al gerente.

—Quiero hablar con usted sobre el futuro de Camila dentro de esta compañía.

Camila quedó sorprendida.

—¿Mi futuro?

—Necesito personas que recuerden que detrás de cada cliente y cada trabajador existe un ser humano —respondió Alejandro.

Verónica comenzó a temer por su empleo.

—Señor Alejandro, por favor, déjeme explicarle…

Alejandro la miró seriamente.

—También he tomado una decisión sobre usted.

—¿Me va a despedir? —preguntó Verónica con lágrimas en los ojos.

Alejandro permaneció varios segundos en silencio.

Entonces recibió una llamada.

Al mirar la pantalla de su teléfono, su expresión cambió por completo.

—Tengo que irme inmediatamente.

Camila lo observó preocupada.

—¿Ocurrió algo?

Alejandro guardó el teléfono y respondió:

—Algo que puede cambiar todos mis planes.

Antes de marcharse, miró nuevamente a Camila.

—Mañana venga directamente a mi oficina. Tengo una propuesta para usted.

Camila quedó sin palabras.

Verónica, todavía aterrorizada, preguntó:

—¿Y qué pasará conmigo?

Alejandro se detuvo frente a la puerta y la miró.

—Mañana también conocerá mi decisión.

Y se marchó.

¿Qué propuesta tiene el multimillonario para Camila?

Camila pasó de ayudar a un supuesto desconocido pobre a descubrir que estaba frente al multimillonario dueño de la empresa. Ahora Alejandro tiene una propuesta que podría cambiar su vida para siempre.

Pero todavía quedan dos grandes preguntas: ¿qué propuesta le hará a Camila y qué decisión tomará sobre Verónica?

CONTINUARÁ EN LA PARTE 3…