María finalmente descubre quién es el hombre que decidió ayudar a su hija
La historia continúa exactamente donde terminó la primera parte. María permanece inmóvil en la recepción de la clínica privada, abrazando a su hija Sofía. Todavía no puede creer que un completo desconocido se haya ofrecido a pagar todos los gastos médicos de la pequeña.
—¡No diga quién soy! —le había dicho Alejandro a la recepcionista cuando ella estuvo a punto de revelar su identidad.
María lo mira confundida, con los ojos llenos de lágrimas.
—Señor, no sé quién es usted ni por qué quiere ayudarnos, pero gracias.
Alejandro observa a Sofía y responde:
—Ahora lo importante es que su hija reciba atención médica. Después podremos hablar.
La recepcionista cambia inmediatamente de actitud y llama a un médico. Sofía es llevada a una sala de atención mientras María permanece cerca de Alejandro.
Pero una pregunta no deja de darle vueltas en la cabeza: ¿quién es realmente Alejandro?
La verdadera identidad de Alejandro sorprende a María
Mientras esperan noticias sobre Sofía, María vuelve a preguntarle por qué decidió ayudarlas.
Alejandro guarda silencio durante unos segundos.
—Hace muchos años alguien ayudó a mi familia cuando nosotros tampoco teníamos nada —confiesa—. Nunca olvidé ese momento.
De repente, la recepcionista se acerca.
—Señor Alejandro, el director de la clínica quiere hablar con usted sobre la fundación.
María levanta la mirada sorprendida.
—¿La fundación?
Alejandro comprende que ya no puede esconderlo.
Alejandro revela el secreto que intentaba mantener oculto
—Soy el fundador de un programa que paga tratamientos para niños de familias sin recursos —explica Alejandro—. No quería que usted lo supiera porque no hice esto para recibir reconocimiento.
María se lleva una mano a la boca.
—Entonces… ¿usted ayuda a niños como mi hija?
—Cuando puedo, sí. Ningún padre debería tener que elegir entre no tener dinero y conseguir ayuda para su hijo.
María comienza a llorar.
En ese instante aparece el médico con expresión seria.
—Señora María, ya tenemos los primeros resultados de Sofía.
María corre hacia él.
—Doctor, dígame la verdad. ¿Qué tiene mi hija?
El médico mira a María y después a Alejandro.
—Encontramos algo que necesitamos tratar cuanto antes.
—¿Mi hija está en peligro? —pregunta María aterrorizada.
—Tenemos que actuar rápido.
Alejandro se acerca.
—No estará sola. Vamos a conseguir todo lo que Sofía necesite.
De repente, una enfermera sale apresuradamente de la habitación.
—¡Doctor, venga rápido! ¡Es la niña!
María corre hacia la puerta.
—¡SOFÍA!
CONTINUARÁ…
¿Qué pasará con Sofía en la tercera parte?
La ayuda del misterioso Alejandro permitió que Sofía recibiera atención, pero ahora María enfrenta una noticia que podría cambiar sus vidas.
¿Qué encontraron los médicos? ¿Podrán salvar a Sofía? ¿Y qué otros secretos esconde Alejandro?
La historia continúa en la Parte 3.